
SENIAT elimina la homologación de sistemas informáticos de facturación
El Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) eliminó formalmente la obligación de homologar los sistemas informáticos de facturación.
A raíz de esta medida, han surgido dudas entre contribuyentes y comerciantes sobre cómo afecta esto la emisión diaria de facturas. A continuación, aclaramos los puntos más importantes para mantener tu negocio al día y en regla.
1. ¿Las impresoras fiscales dejan de ser necesarias?
No. Esta es una de las principales confusiones. La eliminación de la homologación del software no elimina la obligación de utilizar máquinas o impresoras fiscales.
Si por tu actividad económica, nivel de ingresos o providencias vigentes estás sujeto al uso de un medio fiscal (impresora fiscal o caja registradora), debes seguir facturando a través de estos equipos tal como exige la ley. La medida aplica únicamente a la certificación previa del software administrativo, no a la exigencia del hardware fiscal.
2. ¿Qué pasa con las formas libres?
Las formas libres siguen estando plenamente vigentes como medio legal para facturar.
La novedad clave es la siguiente:
Ya no se requiere que el sistema informático esté homologado por el SENIAT para emitir facturas en forma libre.
Puedes utilizar cualquier versión de nuestros sistemas administrativos, siempre y cuando el documento impreso o generado cumpla con las especificaciones y datos obligatorios que exige la providencia de facturación general.
3. ¿En qué beneficia este cambio a tu negocio?
Mayor flexibilidad: No dependes de adquirir o actualizar una versión específica de software únicamente por exigencias de un sello de homologación.
Menor burocracia: Se reducen costos operativos y retrasos técnicos asociados al proceso de registro de sistemas.
Tranquilidad operativa: Puedes continuar gestionando tus facturas en forma libre con el software de tu preferencia o integrarlo directamente con tu impresora fiscal.
En resumen: Tu compromiso con las normas tributarias se mantienen, pero ahora cuentas con mayor libertad y menos trabas técnicas para elegir y mantener actualizado el sistema de facturación de tu empresa.
